Montera, Rodrigo Alberto – “Enamoramiento”

Un hombre enciende una luz.

No es de noche,

en ningún sitio del alma

es la noche,

solo aleteo y sombras,

murmullos de colores:

las mariposas, corazones de papel.

El hombre enciende la luz al no tener luna.

El hombre solo es un hombre,

de esos que utilizan bombillas

sin mirar lo que padecen.

Las mariposas se enamoran de la luz artificial,

claridad sin memoria,

muestra, pero olvida,

no habla ningún idioma,

solo sonríe, muda.

Fulgor con el que se iluminan

mataderos.

Con sus colores y sus miedos

las mariposas cortejan a la luz.

Ellas le temen a la lluvia,

agua tartamuda,

esqueleto frágil,

bomba de mil silbidos.

Un día las mariposas declararán la guerra al cielo

y las veremos elevarse,

penetrar las nubes

y no volver

hasta el próximo invierno.

Las mariposas aproximan su sexo a la luz.

Copulan.

El coito las enciende, las paraliza,

pequeños cadáveres que se baten entre

el orgasmo y la muerte.

Caen.

Se silencia el color de los murmullos:

en todos los sitios del alma

es la noche.

Al amanecer, el hombre sin luna

las encuentra, las mira y barre,

basura y desperdicio:

corazones de papel.

Si antes un niño las encontrara,

tiradas en la acera,

 quizá se enamoraría de ellas;

porque ya no es posible

enamorarse del amor,

más que de su muerte.

FacebooktwitterpinterestmailFacebooktwitterpinterestmail