Inicio
Contacta
Quienes somos
Decálogo
Agenda
Generic selectors
Solo coincidencias exactas
Buscar en Título
Buscar en contenido
Buscar en entradas
Buscar en paginas

Martagón, Carmen – “Alas”



Alas...

De pequeña le gustaba observar a las libélulas que volaban cerca del río, admiraba el rápido aletear de aquellos insectos y sus movimientos casi imperceptibles; corría tras ellas para no perderlas de vista e intentaba seguir su vuelo cuando, asustadas, escapaban de sus juegos de niña.

Aprendió historias y leyendas de las libélulas y se pasó la niñez entre sueños, risas y vuelos compartidos con aquellos insectos especiales. En los libros, al citar las libélulas se hacía referencia a las almas, los buenos augurios, la memoria, la risa de los niños; incluso las leyendas de los samuráis estaban unidas con aquellos seres mágicos... La mayoría de los escritos no los entendía, pero, tal era la fascinación que sentía por aquellos pequeños organismos voladores, que guardó en su memoria cada cita, intentando retener todo lo que le llegaba sobre ellas.

En su treinta cumpleaños todo ocurrió de forma vertiginosa, un desvanecimiento, el miedo, la oscuridad absoluta y después, la calma que precede a la tormenta... Casi diez meses en coma, los médicos no confiaban en su recuperación, pero un día abrió los ojos y apretó la mano de su madre, que no se había separado de su lado. Necesitó aprender de nuevo a caminar, hablar, escribir o leer. Luchó cómo una campeona, cuando nadie pensaba que volvería a ser la misma. La memoria de su vida pasada se había perdido, apenas recordaba su infancia, sus años adolescentes en los que se enamoró tantas veces, ese tiempo de estudiante modelo en sus estudios universitarios. Con las fotos que su madre le mostraba volvió a construir en su memoria toda una vida, pero aquel era un puzle al que le faltaban muchas piezas. En esas noches, de su largo estado de coma, su madre le leía libros de cuando pequeña, esperando que un día despertara. Muchos de esos libros hablaban de las libélulas.

La tarde que despertó se vio a sí misma en un campo intentando remontar el vuelo, sin apenas ropa, con los brazos en cruz y unas enormes alas transparentes que le llegaban de una punta a otra de sus manos. Durante años, en su nuevo aprendizaje, no recordó aquel sueño, hasta que una tarde, paseando con su madre por el borde del río, una libélula se posó en su hombro... Sintió una descarga que le recorrió todo el brazo, hasta los dedos. Fue como si aquel “ser” hubiera conectado todos los momentos perdidos, como recuperar su vida entera en un instante. Por interminables minutos no pudo parar de llorar; su madre, asustada, no dejaba de acariciarla y preguntarle el porqué de su llanto. Cuando consiguió serenarse, secó sus lágrimas, tomó la mano de su madre y le dio las gracias por aquellas lecturas, llenas de esperanza, mientras dormía.

Casi diez años han pasado desde aquella tarde mágica, su nombre es Lucía y acaba de publicar su primer cuento:

Alas...

"Las libélulas son las guardianas de la memoria, de los sueños y las ilusiones. Cuenta una antigua leyenda que un Rey, allá por las tierras de Asia...

- Avda. General Marvá, 16 - 03004 Alicante - 965 212 241
- De lunes a viernes de 18:00 a 22:00 horas
- Contactar por E-mail

- Avda. General Marvá, 16 - 03004 Alicante - 965 212 241
- De lunes a viernes de 18:00 a 22:00 horas
- Contactar por E-mail