El sol también existe – Gladys Ledesma

Título: El sol también existe

Autor: Gladys Ledesma

Editorial: Doble Clic Editoras

Editada en 2017

ISBN: 978-9974-747-04-3

N de páginas: 118

Temática: Narrativa

Reseña realizada por Tati Jurado.

El sol también existe se puede leer de un tirón. Pero no porque conste de poco más de 100 páginas, sino porque resulta inevitable engancharse desde el comienzo a esta historia de la escritora uruguaya Gladys Ledesma. Seis pececitos y la vida entera ante sus ojos. Seis personajes que, como todo ser humano, se enfrentan ante la posibilidad de emprender el viaje más vertiginoso: conocerse a uno mismo y animarse a plantarle cara a las limitaciones y a las indecisiones que los miedos tan bien saben tejer. Un desafío en la que el lector no puede dejar de proyectarse.

La vida de Gris, Azul, Amarillo, Rojo, Plateado y Dorado transcurre en la tranquilidad del lago hasta que surge la necesidad de dar respuesta a determinados cuestionamientos. ¿Es ese ir y venir repetitivo por la quietud de esas aguas, huérfanas de descubrimientos y de aventuras, todo lo que hay? ¿Qué hay más allá de esas fronteras que nos han y nos hemos impuesto, de ese deber hacer, de ese deber ser?

Interrogantes que estimulan la inquietud de descubrir nuevos horizontes y que provocan, para los que así lo deciden, el comienzo de una travesía. Un viaje físico que les va a permitir conocer nuevos mundos, nuevos paisajes, experimentar otras vivencias. Pero sobre todo uno interno que además de revelarles sus fortalezas y sus debilidades les enseñará la importancia de confiar y permitirse ser.

Esta obra de Gladys Ledesma es una alegoría de la vida. Una lectura ágil y de prosa sencilla que anula la posibilidad de poder encasillar la edad apropiada de los posibles lectores. Pueden ser adultos o jóvenes. No hay barreras. El libro se lee como un cuento. Una particularidad que nos invita a volver un poco sobre nuestros pasos para así recuperar la mirada de aquella niña o aquel niño que fuimos. Justo esa que sabía sin saberlo, que intuía, que nunca es tarde para tomar otros rumbos, para aventurarse a cambiar y para recordar que El sol también existe.

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