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El lío de las Taifas

Publicado el 18 de febrero de 2021


 “Alicante es un libro” por Miguel Ángel Pérez Oca.

          Vaya lío lo de los reinos de Taifas. En tres siglos, Alicante cambio más de 10 veces de nacionalidad. Vamos a ver:

         En 1002 muere el visir cordobés Almanzor, un político ambicioso que por anular la autoridad del Califa acabó cargándose el Califato. Los señores locales se proclamaron independientes y cambiaron un imperio que asombraba al mundo por una feria de reinos de pacotilla que los cristianos del norte esquilmaban a tributos y fueron conquistando hasta acabar con todos ellos e implantar de nuevo el Cristianismo feudal en toda la Península Ibérica. Rica lección para los nacionalistas de épocas futuras. ¿Os habéis enterado, patriotas? Y es que, aunque le sepa mal a algunos, la unión hace la fuerza.

         Bueno, pues en 1012 Al Lakant, con todo el antiguo señorío de Tudmir, pertenecía a Jayrán, rey de Almería. Entonces nuestra ciudad tenía 2500 habitantes.

         De 1028 a 1038 pasa a ser del Reino de Murcia y su rey Zuhayr.

         A la muerte de éste último es anexionado, con Orihuela y Elche, por el rey Muyahid, de Denia.

         Y en 1076 ya pertenece, con las otras dos ciudades, a Ibn Hud de Zaragoza.

         En vista del follón, algunos reyes de Taifas piden ayuda a los Almorávides, del norte de África, que vienen a Al Andalus en 1088. Por esta época, este rey de Zaragoza contrata a un jefe cristiano mercenario, desterrado de Castilla, Rodrigo Díaz de Vivar, llamado el Cid, para que detenga a los invasores norteafricanos. El Cid conquista Valencia y crea un señorío dependiente de Castilla que va desde el Ebro a Orihuela, y donde se encuentra Al Lakant. Pero el Cid muere en 1099 y los almorávides reconquistan toda Al Andalus. En Al Lakant ya habían entrado en 1092.

         Pero enseguida los patriotismos locales vuelven a sumir Al Andalus en la anarquía y en 1147 vienen los Almohades, del norte de África (otra vez) e intentan unificar los reinos musulmanes. Aunque en Al Lakant los contiene el conocido como Rey Lobo, o Muhammad Ibn Said ibn Mardanish, mediante pactos con reyes cristianos y musulmanes.

         El 1172 muere el Rey Lobo y los Almohades toman Al Lakant y la convierten en importante capital de la zona, de la que dependen los castillos de Busot, Agost, Aspe y Monforte, y las alquerías de Alcoraya, Benimagrell y Muchamiel.

         Pero en 1212 los Almohades pierden la batalla de las Navas de Tolosa, frente a los cristianos y vienen malos tiempos para Al Lakant. Otra vez las taifas.

         En 1229 es depuesto el señor almohade de Valencia, Zaid Abú Zaid, por el descendiente del Rey Lobo, Zayyan Ibn Mardanish, que fue quien entregó Valencia a Jaime I de Aragón (el Conqueridor), a cambio de Murcia en 1239. En cuanto a Abú Zaid, se hizo cristiano con el nombre de Vicente Bellvis y metió a todas sus esposas en un convento, que visitaba con frecuencia. Sin comentarios.

         En 1241 Mardanish es expulsado de Murcia y se traslada a su señorío de Al Lakant.

         En 1244 tiene lugar el Tratado de Almizra, donde don Jaime I de Aragón y el príncipe Alfonso de Castilla (futuro Alfonso X el Sabio) acuerdan repartirse los reinos musulmanes del Levante y fijar las fronteras de las tierras a conquistar. Alfonso era yerno de Jaime, pues había casado con doña Violante, hija de Violante de Hungría, esposa de Jaime I. Se dice que los dos estuvieron a punto de llegar a las manos y provocar una guerra, pero las lágrimas de doña Violante madre, esposa de uno y suegra de otro, lograron apaciguarlos. Y en el tratado Al Lakant, llamado Alicante por los castellanos, cayó del lado de don Alfonso.

         Ante la inminente llegada de los cristianos, la gente pudiente de Al Lakant y alrededores huyó a Marruecos y Túnez, en número de unos 50.000, dejando la ciudad prácticamente desierta, solo ocupada por gente pobre y sin armas.

         En 1247, después de resistirse a entregar la ciudad durante algún tiempo, Mardanish se fue también a Túnez, y dejó la ciudad sin autoridades y la alcazaba con las puertas abiertas. Y así fue como el príncipe Alfonso entró en Al Lakant en 1248.

Al Lakant se llamó Alicante a partir de entonces y como era el día de Santa Bárbara su alcazaba fue el Castillo de Santa Bárbara.

         Don Alfonso y doña Violante se instalaron en un campamento en el lugar que los aragoneses y catalanes posteriores llamarían el Pla del Bon Repós, sitio placentero de excelente clima y muy cercano al mar, a los pies del impresionante castillo protector, donde se dice que los futuros soberanos engendraron a su heredero. Sin duda esta pareja fue la de los primeros turistas de nuestra “terreta”.

         Y aún tenía Alicante que cambiar de nacionalidad y nombre, para volverse a llamar Alacant, cuando el rey Jaime II, nieto del Conqueridor, tomara su castillo para la corona de Aragón el 22 de abril de 1296.

Pero eso, como diría Ruinard Kipling “es otra historia”.

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