Para amantes y ladrones – Pedro Zarraluki

Reseña realizada por Begoña Curiel:

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TÍTULO: Para amantes y ladrones.

AUTOR: Pedro Zarraluki

EDITORIAL: Anagrama.

ISBN: 9788433924483

 de Páginas: 224

AÑO DE PUBLICACIÓN: 2000

TEMÁTICA: Narrativa española.

Nunca un fin de semana fue tan fructífero para Pedro, el joven de diecisiete años que por azar se convierte en cocinero de un grupo de escritores reunidos por su editor, para celebrar su cumpleaños, en una masía de El Ampurdán.

Con esta excusa Pedro Zarraluki y a través de su joven protagonista, espiamos las alegrías y miserias de este peculiar y excéntrico conjunto de personas. El autor no ha elegido escritores por casualidad.

Para amantes y ladrones parece rendir un especial homenaje a los que ejercen este oficio que para todos, incluso en una etapa de decadencia para algunos, es toda su vida. También para el editor que les reúne y que a la vez, pretende ser el mentor de Pedro. El joven asiste a esta especie de espectáculo teatral donde sus actos entran, salen, beben, charlan, comen, se humillan, se admiran sin excesos, mienten y… viven en definitiva. Pedro es una esponja que además de prepararles unas suculentas comidas, se convierte en alumno de la vida, con letras mayúsculas, gracias a todos ellos. El chaval, no volverá a ser el mismo después de ese intenso fin de semana.

La lluvia les encierra prácticamente dentro de las paredes donde en cualquier momento, el adolescente pegará la oreja para intentar saberlo todo. Lo que se ve, lo que no se ve, lo que se intuye y lo que imagina, en un excitante juego que divierte al lector.

Pero no sólo es divertimento. Es pasión lo que derrocha esta obra intensa y maravillosa en la que Zarraluki nos hace disfrutar con otros cuentos y relatos inscritos dentro de la novela. Y es que el editor quiere un regalo: les pide que durante el fin de semana ideen y escriban pequeñas historias relacionadas con los malos entendidos.

La exposición de algunas de ellas a lo largo de las páginas, aunque no de todas conoceremos el final, dan un brillo especial  a una novela que sin duda, me ha embelesado.

Consigue provocarnos una curiosidad de cotilla de barrio por la vida de cada uno de los escritores -también de una infiltrada que aparece en el escenario como una supuesta secretaria-, que en definitiva son para Zarraluki, una representación de lo que nos encontraremos a lo largo de nuestras vidas con la literatura como camino.

El encantador joven, con sus cazuelas y sartenes, será el testigo de excepción de todas estas andanzas, ávido de saber, en el más amplio sentido de la palabra. Él les prepara la comida y ellos, sin saberlo, le darán de comer el conjunto de su sabiduría personal, incluidos sus aciertos y fracasos.

Para amantes y ladrones, desprende pasión a raudales, incluso con toda la sordidez que a veces se respira al recorrer su lectura. Zarraluki construye de manera acertada este cóctel con una bella narración, que en conjunto, suena a poesía. Por su extraño brillo, con la mezcla de felicidad e infelicidad y la excentricidad de los habitantes escogidos. Homenajea al mundo de las letras pero es el escritor quien nos demuestra lo bien que las maneja.