La vida negociable – Luis Landero

Reseña realizada por Inmaculada Marroquín:

            “Señores, amigos, cierren sus periódicos y sus revistas ilustradas, apaguen sus móviles, pónganse cómodos y escuchen con atención lo que voy a contarles”. Así comienza la nueva novela de Luis Landero, donde su protagonista, Hugo Bayo, imaginando dirigirse a un auditorio fiel de pelucandos, nos cuenta su vida y sus andanzas desde que, cuando era un adolescente y apenas sabía nada del mundo de los mayores, ni tenía conciencia del bien ni del mal, su madre le hizo una confidencia que marcará su destino.

                Detrás de esta confidencia, de este secreto, Hugo, descubre las mentiras y las falsedades que envuelven el mundo de los adultos. Hijo de un ama de casa y de un administrador de fincas, en apariencia bastante convencionales, “ella tan viva y tan menuda, el tal lento y tan enorme” encuentra, en la vida de sus padres misterios que desconoce y que le llevaran a convertirse en un canalla. Primero, el afán por castigar a su madre, por lo que, piensa, les ha engañado de modo atroz a su padre y a él, descubriendo que le produce un goce inquietante dominarla,  torturarla con indirectas y reafirmar así su poder sobre ella. Después, la revelación de su padre y el chantaje  a ambos.

                Hugo es un ser solitario, sin amigos. Las únicas relaciones con gente de su edad se limitan a Marco, con quien mantiene un vínculo morboso de superioridad y abuso, y con Leo, la extraña y estrambótica hija de un ex campeón de lucha libre y de una vidente, que terminará por ser su compañera de vida. Cuando conoce a Olivia y se enamora, o al menos cree enamorase, es cuando repara en su condición de chantajista y se ve apremiado por un afán de purificación. Hasta ese momento siempre había dado por supuesto que su conducta era la apropiada, que sus padres se lo merecían, y se ve a sí mismo tal y como es —y como le ve el sorprendido lector—: “un depravado, un rufián y un perfecto y pequeño canalla”. Pero lejos de redimirse, el granuja que lleva dentro le conduce al crimen y a la mentira y al alejamiento de sus  padres.

                Sin saber qué hacer con su vida, se alista voluntario en el  servicio militar, donde sin oficio ni estudio alguno, es destinado como aprendiz de barbero, profesión que determinará su futuro en su posterior vuelta a la vida civil, por la habilidad innata que demuestra con el peine, la tijera, la navaja y la maquinilla, como si llevase  toda la vida en el oficio. En el cuartel conoce a la coronela  “una mujerona guapa, con mucha abundancia de todo”, y con la disculpa de acicalarla, se convierte en su amante.

                 Con Leo, mantiene  —y mantendrá— una compleja relación de amor-odio y violencia, de ni contigo ni sin ti, en la que no pueden vivir juntos pero tampoco el uno sin el otro, mezcla de alma torturada, amor, orgullo, rabia y fatalidad. “Quizá eso no era amor, o a lo mejor sí, o a saber lo que era. Pero una fuerza fatal, irresistible, me arrastraba hacia ella”.

                Hugo Bayo, pícaro moderno y genio incomprendido, convencido de que ha venido al mundo a triunfar por sus dotes innatas para ser artista, famoso, estrella de cine, catedrático, aventurero, empresario de éxito y un sinfín más de profesiones, es condenado por el destino a ser peluquero, oficio que no quiere  pero para el que demuestra unas dotes inusuales. En un instante, ve la historia entera de su vida: a sus padres jóvenes y felices, al niño inocente que fue, al joven de ojos pérfidos y alma de diablo en que se convirtió después y así, descubre que buscar y encontrar a su madre es el próximo proyecto grande de su vida, aunque como veremos, tampoco le traerá la paz ni la redención.

                La vida negociable es una novela grandiosa, repleta de reflexiones sobre la vida, el amor, las relaciones entre padres e hijos, el aprendizaje, las decisiones que calladamente vamos tomando y nos conducen por un camino u otro y donde todo puede justificarse, disculparse, aceptarse… “Mira, Huguito —le dice su padre cuando le confiesa su pecado—, en la vida todo es negociable, y también con Dios, digo yo, se podrá negociar. Hay que aprender a convivir con el mal y en este negocio mío y que pronto será tuyo, piensa, como yo lo pensé en su día, que si no lo haces tú, otro lo hará por ti, de modo que con tu virtud no evitas el mal; al contrario, aceptándolo, puedes paliarlo en parte, contenerlo, hacerlo más venial y más humano, y ese a su modo, es un servicio que le prestas a Dios, que todo lo ve. Por otra parte, Dios es misericordioso y comprende las flaquezas humanas, y si eres de por sí caritativo y buen cristiano, con una cosas remedias la otra”. En definitiva, habla de la complejidad de la vida y del extraño negocio de vivir: “No entendía que la vida pudiese ser tan irrisoria, tan fea, tan trivial, y a la vez tan dramática, tan misteriosa y llena de belleza…”

                Luis Landero es un maestro de la palabra, no en vano está considerado uno de los grandes de la literatura española contemporánea, domina a la perfección la técnica narrativa. En esta novela, combinando hábilmente diferentes niveles de lenguaje y oralidad con pasajes líricos de gran belleza, construye una obra rotunda en la que mezcla la comedia y el drama, la épica y el folletín, lo trascendente y lo banal.

                Simplemente imprescindible.

Luis Landero nació en Alburquerque (Badajoz) en 1948. Se Licenció en filología hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Fue Premio de la Crítica y Premio Nacional de Narrativa  en 1990, con Juegos de la edad tardía. Otras obras suyas son Caballeros de fortuna (1994), El mágico aprendiz (1998), El  guitarrista (2002), Hoy, Júpiter (2007), Retrato de un hombre inmaduro (2010), Absolución (2012), El balcón en invierno (2014 Premio Libro del Año de los libreros de Madrid en 2015). Publicó, además, un ensayo, Entre líneas: el cuento o la vida (2000) y numerosas piezas cortas  agrupadas en ¿Cómo le corto el pelo, caballero?

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