La ridícula idea de no volverte a ver – Rosa Montero

Reseña realizada por la autora Begoña Curiel:

9788432215483

Cuando empiezas a descubrir el lado más humano y personal de Madame Curie -la insigne científica propietaria de dos premios Nobel-, Rosa Montero se desliza por la historia para contarnos la suya propia porque las dos tienen que levantarse y andar para superar como pueden la pérdida de quienes fueron sus compañeros de vida, sus maridos, amigos y amantes.

Una mujer como Marie Curie que ya deja boquiabierto a cualquiera por todos sus logros profesionales, se convierte en este libro en ser humano digno de adoración: si ya tiene su espacio en la historia por sus méritos científicos, su valor crece hasta el infinito. No hay medallas suficientes para premiar su coraje como mujer: en un mundo de hombres y en la época que le toca vivir.

Utiliza el diario íntimo escrito por Marie a su marido Pierre, muerto de manera trágica, en una mañana cualquiera de rutina, en la que sale por la puerta para no volver. El dolor supera los límites de lo soportable cuando tras la desaparición del ser querido, uno se lamenta de no haberle dicho cuánto le ama, cuán insoportable sería su vida si ya no estuviera. El sentimiento de orfandad de Marie, pese a sus dos hijas y una brillante trayectoria profesional, sirve a Rosa Montero para colocarse a su lado, decirle que la comprende, que tampoco se ve capaz de soportar la ausencia de quien fue su compañero. Lo mismo da que sean dos mujeres de épocas tan distintas como dispares. Montero se libera de la tristeza, o al menos lo intenta, con este trabajo prácticamente terapéutico para sobreponerse al insoportable adiós que tienen que decir a sus seres queridos. Quieran o no.

Aun así, no pinta un escenario negro, no se regodea -ni mucho menos- en el luto, evita que la pena lo llene todo, buscando belleza -primero de manera desesperada, después con una serenidad que deben imponerse para seguir levantándose cada mañana- en el más mínimo detalle y recuerdo que sus muertos han dejado en la tierra.

Tiene mérito lo que ha hecho Rosa Montero en este libro. Como persona y escritora. Era muy fácil dejarse llevar por el corazón pero no se queda en su drama. Maneja las riendas de los sentimientos para seguir manteniendo la inteligente, preciosa e interesante pluma que caracteriza a esta escritora.

Sean cuales sean sus objetivos o la definición exacta de esta obra de Montero, consigue atraerte en ese nuevo mundo en el que se reinventa para convivir con los muertos más amados. Veo en muchas de sus líneas un absoluto homenaje al amor, a la mujer que sobrevive sin victimismos, que valora y exprime todo lo bueno y hermoso de la estela que dejan los hombres-alma.

De paso, nos regala la faceta más desconocida de la científica más famosa y laureada de la historia, la que parecía no sonreír nunca entre sus experimentos con la radiactividad que terminó con ella.

Es un auténtico redescubrimiento de dos mujeres, Curie y Montero, que dignifican la alegría de pertenecer al género femenino, ese que curiosamente llaman sexo débil.