La maldición de los Palmisano – Rafel Nadal

Reseña realizada por Begoña Curiel:

9788423349753Donata y Francesca, dos jóvenes viudas de guerra guardarán un secreto para intentar terminar con la maldición de los Palmisano. Todos los varones de la familia mueren durante la Primera Guerra Mundial. Están dispuestas a seguir adelante aunque los dos hijos, Vitantonio Y Giovanna, crecerán ajenos al telón silencioso por el que siempre estarán unidos.

Su infancia discurre plácida en el sur de Italia. El valle de Itria, su gente, costumbres, paisajes, estaciones, son el colchón decorativo que embellece el contexto retratado de manera preciosa por Rafel Nadal.

Pero cuando los tambores de guerra vuelvan a sonar, los chavales tomarán partido y la seguridad de sus vidas se irá al traste. El autor se apoya en este contexto histórico para contarnos una historia de familias, con sus cargas, odios, rencores, pero también afinidades, lealtad y amor. La evolución personal de sus miembros se ve arrastrada por el fondo bélico, donde me ha gustado especialmente un capítulo de la historia que desconocía. La noche de diciembre de 1943 en la que más de cien aviones bombardearon Bari hasta la extenuación.

La población fue masacrada y varios barcos atracados en el puerto, destruidos por las explosiones. Uno de ellos, cargado con gas mostaza. La descripción de la jornada fatal es excelente. No sólo por la angustia que genera cuando la gente se ve atrapada en semejante infierno, sino por la consiguiente alarma entre los mandos militares que ocultaron hasta que pudieron, la mercancía del buque siniestrado.

Nada nos extraña si hablamos de guerra. Por desgracia tenemos pasado y presente de sobra para imaginar las mentes maquiavélicas que se mueven cuando la destrucción llega. Pero, es cierto, que –pese a todo– vuelve a impactar la certeza de todas las crueldades que esconde la guerra, por si no fueran suficientes los muertos visibles a los ojos.

En cuanto a la escritura, Rafel Nadal, se esmera como comentaba con la ambientación paisajística, aunque sigue la misma línea que para el resto de ingredientes del relato: palabras sencillas, sin demasiados ornamentos, amena.

Otro aspecto que destacaría –me gusta– es la introducción a la historia. Son dos turistas los que abren la puerta de la novela. En un paseo por un pueblo llamado Bellorotondo (qué hermosos son los nombres italianos para todo) observan un monolito en honor a los caídos en la Primera Guerra Mundial y comprueban que gran parte de los fallecidos coinciden en su apellido: Palmisano.

Junto a este monumento, encuentran otro, alusivo al siguiente conflicto bélico mundial. También cuenta con un listado llamativo: en este caso, el apellido que se repite es Convertini.

Un anciano sentado en el lugar, comienza a explicar a los asombrados visitantes, la razón de dicha coincidencia. Es un bonito punto de partida para que el lector se siente a leer, conocer y disfrutar de esta maldición.

Un libro interesante.