La fuerza y el viento – Óscar Lobato

Reseña realizada por la autora Begoña Curiel:

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No busquen a Errol Flyn a bordo de su barco en una película light de tarde de sábado porque en “La fuerza y el viento” no encontrarán ningún pirata romántico que lucha por el bien en los océanos.

Encontrarán sin embargo a Uriel Gamboa, un joven que sueña con ser un pirata “de los malos” y lo consigue. Huye de casa con el desengaño de lo que ha visto y mamado, rodeado de una educación militar, que le ayuda y mucho a ir a su objetivo, por las buenas o por las malas. Se alía con otros gañanes que tienen la misma filosofía a bordo. Con buenos contactos consiguen además, las mejores piezas: oro robado por los nazis. El lector verá lingotes a diestro y siniestro, sociedades ficticias, paraísos fiscales, negocios “oscurísimos” y asaltos en el mar a cada paso de las letras de Oscar Lobato, repletas de aventuras y acción por los mares del mundo. 

La marca Pérez Reverte tiene peso en su pluma. También  una destreza narrativa espectacular en la que se prodiga cuando se deleita en pasajes descriptivos con todo lujo de detalles. Y no es nada fácil no aburrir cuando un escritor se detiene tanto en las pequeñas cosas. Y especialmente meritorio es conseguir entretener a una lectora -la que ahora escribe-, que se pierde en todo lo relacionado con la navegación, barcos, mareas y paisajes llenos de agua como los de “La fuerza y el viento”.

Abrumadora y digna de aplauso es sin duda, la labor de documentación de Lobato, que se entiende conociendo un poco su larga experiencia como periodista. Aun así, el trabajo que lleva a sus espaldas este libro es impresionante. No lo hace cualquiera que se denomine periodista. Hay que tener cualidades que Oscar Lobato demuestra con soltura.

Los personajes, muy bien elaborados. Uriel me tiene tan fascinada como aterrorizada. Todo lo que quede fuera  de su embarcación y sus robos en el mar, le traen al pairo. Es un canalla que hace de su frialdad una profesión mientras se le caen los palos del sombrajo cuando está ante una mujer que le hace temblar las rodillas. Me gusta el patetismo en el que le deja inmerso el autor cuando se trata de féminas. Alguna debilidad tenía que tener.

Nada que ver con Miguel. Otro protagonista estupendo, aunque no hay que elegir ni decantarse por ninguno en esta novela, porque Lobato hace una mezcla estupenda que funciona: Gabriel, Teca, Grace (¡mujeres pirata!, gracias) y Seamus. Parte todos ellos, de capítulos con ritmo constante, acelerado, trepidante, que no da descanso a quien pretende dejar el libro para descansar. Y eso se agradece. Es un lujo encontrar tanto entretenimiento concentrado en una misma obra, ahora que hay tanto material de lectura en el mercado que dice ser entretenido.

Los piratas modernos (pechelingues, que son los del mar) nos rodean por babor y estribor en “La fuerza y el viento” con el ímpetu de su acción que sube de grados a medida que se profesionalizan, llegando y superando incluso, el nivel de los estafadores y capos de la más alta alcurnia de la codicia y el desenfreno del “todo por la pasta”.

No os aburriréis.

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