La Bodega – Noah Gordon

Reseña realizada por Begoña Curiel:

la-bodega

Título: La bodega

Autor: Noah Gordon

Editorial: Roca Editorial de Libros

Editada en 2007

Género: Narrativa histórica

ISBN 9788496791572

Josep emigra a Francia por problemas con las autoridades tras la última guerra carlista. Ha participado sin pretenderlo en un asesinato y se oculta lejos de su tierra en el Penedés,  trabajando a las órdenes de un viticultor francés, con el que aprende a amar el arte de las viñas.

Tras la muerte del padre decide regresar a España: el destino y una herencia pone en sus manos, la base de una nueva vida que al principio, es una quimera para un simple campesino.

Esta etapa es el centro de la historia en la que veremos a un hombre que, tras su sencillez, esconde el tesón y la ambición necesarias para hacerse a sí mismo en las tierras catalanas en las que hará nacer su propio vino.

Es una historia cargada de simbología sobre gentes “pequeñas” con grandes ilusiones, capaces de emprender proyectos titánicos que sirven de ejemplo del mundo, aunque el suyo parezca minúsculo.

Mientras Josep avanza persistente hacia su objetivo, tiene en su camino, los personajes contra los que lucha, en los que se apoya, a los que teme y con los que se convertirá en el hombre que nunca soñó ser.

Gordon nos muestra en La bodega un listado de moralejas dibujadas entre hechos históricos, un homenaje al mundo de la viticultura y una tierra que cautivó al autor mientras se documentaba para construir este relato. Tampoco falta en la novela, el amor inesperado pese a la sordidez y la ausencia de expresividad en los afectos a la que se ven condenados los pasajeros de este crudo paseo  por la vida.

Es precisamente esa crudeza del escenario, la que dibuja sensaciones de frialdad, a veces de lentitud en el ritmo, que en determinados capítulos me provocaron cierto aburrimiento. Pero es curioso, que pasados unos días -en los que he dejado reposar la historia-, esa sensación se aleja para hacerme comprender que eran recursos necesarios que ahora, aportan mayor valor al argumento. De esa manera, Gordon consigue que se realce aún más la fuerza de un momento inquietante -al menos para mí- que se produce durante la construcción de la bodega. No puedo desvelar cuál es, pero estoy convencida de que me entenderán quienes tengan la ocasión de leer esta reseña tras haber concluido la novela.

Es una buena y bonita historia, que Noah Gordon convierte en emocionante aunque no lo parezca a simple vista. Esa es la capacidad que tienen los grandes escritores como él, que deben batallar con sus propios handicaps, porque la memoria y la hemeroteca que idolatra sus grandes títulos por excelencia -en el caso de Noah Gordon: El médico, Chamán o El último judío– ayudan desgraciadamente a colocar en puestos muy inferiores a obras como ésta, que tienden a considerarse menores. Lógicamente si esos grandes éxitos no hubieran existido, La bodega escalaría hasta puestos más altos.

Pero da lo mismo. Esta novela tiene en mi opinión, un merecido hueco dentro de la buena literatura, independientemente de los rivales propios que ha creado su mismo autor.

Facebooktwittergoogle_pluspinterestmailFacebooktwittergoogle_pluspinterestmail