Juego de niños – Carmen Posadas

Reseña realizada por Begoña Curiel:

Es una obra ingeniosa que reúne varios ingredientes con los que se podría analizar la novela desde diferentes puntos de vista.

  Empezamos con la trama porque me atrajo nada más leer la sinopsis además de la autora claro está, con la que he pasado muy buenos ratos de lectura con algunos de sus otros trabajos.

  Un escritor escribiendo sobre un escritor –valga la triple redundancia– es personalmente un imán que difícilmente puedo resistir. Más si me «engaña» –bonito recurso– con una primera página con tipografía de una máquina de escribir antigua. Es un texto de Luisa, la protagonista de “Juego de niños”, una autora de thrillers que escribe una novela donde se investiga la muerte de un niño.

  A lo largo de este trabajo se percata de que su argumento tiene relación con un suceso ocurrido durante su infancia y que tiene cierto parecido con lo que está sucediendo en ese momento en la vida de Elba, la hija de Luisa.

  Como veis, una muñeca rusa literaria donde Carmen Posadas va y viene, entre el recuerdo, el presente y lo que podría ocurrir. Este vaivén no es siempre cómodo para el lector porque además hay nombres –además de las divagaciones de la protagonista– que se repiten. No es azar por supuesto, pero como digo, ralentiza en algún momento la lectura.

  Pero este es el arranque nada más. Carmen Posadas hace otras muchas cosas en esta novela. Muchísimas:

aprovecha a Luisa para describirnos cómo se produce el proceso creativo del thriller: cómo y cuándo introducir a los sospechosos, en la historia, cuáles son o podrían ser los motivos para el asesinato… Es didáctico y de paso, ingeniosa la fórmula para que curioseemos en la cabeza del escritor.

–plantea el debate inquietante de si existen niños «malos». Pero no los niños trastos, no, sino los malos de verdad, los que cometen crímenes que por inercia adjudicamos a mentes adultas porque somos incapaces de creer que la inocencia absoluta no existe por muy tierno que sea el infante en cuestión.

  ¿Y qué se hace si te toca «uno de los malos» en tu entorno más cercano, el actual o del pasado? ¿Somos capaces de engañarnos, hasta de encubrir lo evidente? Pues ahí tienen debate los lectores de “Juego de niños”.

la parte cómica de la novela no tiene desperdicio. Luisa se las da de sagaz. ¿Lo será? Lo que parece tener claro es que el cerebro de su actual relación sentimental es inferior. Ambos charlan en la cama sobre la novela de Luisa y puede que no quede tan claro (hay que descubrirlo. En todo caso, opinar) que así sea. Sus diálogos son divertidísimos porque se cruzan tantos piropos como tiros.

  Y para divertidos –entre otros–, los momentos cumbre del sexo entre maduritos contados por Luisa, que se acerca a los cincuenta y las carnes, ya se sabe, a esa edad no son las mismas de antes…

  Pese a esta parodia camuflada tras algunos asuntos que analiza Carmen Posadas, lógicamente “Juego de niños” es una novela seria por los temas abordados. Que por cierto son muchos. Diría que hasta demasiados, a veces se apelotonan, lo que da una densidad excesiva y a veces, molesta a la obra.

  No puedo dejar por otra parte, de sorprenderme –teniendo en cuenta la editorial. Supongo que de esta novela habrá ediciones revisadas– con algunas incorrecciones, sobre todo de letras descolgadas o que faltan en algunas palabras.

  Más imperdonable es una tremenda falta de ortografía que espeluzna por mucho que pueda deberse a una equivocación puntual. Además estoy segura de que así ha sido. Pero, no por ello deja de ser imperdonable que la corrección tenga fallos.

  Dejando este asunto a un lado, es cierto que me ha gustado y mucho “Juego de niños”. Es una lectura interesante, atractiva y muy entretenida. Hasta el momento mi experiencia con Carmen Posadas está siendo más que positiva.

Facebooktwittergoogle_pluspinterestmailFacebooktwittergoogle_pluspinterestmail