El testamento del último cátaro – Antoni Dalmau

 

testamento_ultimo_cataro1

 

 

Reseña realizada por Antonio Lozano:

El autor aclara sus intenciones en el epílogo cuando afirma: “Este libro constituye, en cierta forma, una introducción novelada al catarismo”. En cierto sentido es difícil no concederle como cumplida su pretensión. La obra tiene todos los ingredientes al uso para gustar al público lector de novela histórica. Tiene misterio, promesa de secretos por descubrir, verdugos y víctimas… un cóctel que siempre deja buen sabor de boca.

De todas formas, en la estructura del libro, Dalmau ha querido dar una mayor importancia a la historia de amor que se establece entre Isabelle y Julián, al ejercicio de búsqueda arqueológica del cráneo del conde Raimundo VI y al testamento de Sicart de Montjoi. Toda esta acción ocurre en nuestro mundo y las referencias que se hacen al medioevo del catarismo se producen a través de las  aproximaciones de los protagonistas. Esta forma de contar la historia tiene la ventaja de la objetividad con el que se observan los hechos a la distancia, pero tiene el inconveniente de su dificultad para recrear la atmósfera del siglo XIII en la mente del lector.

El tema principal de cuantos avatares se dieron enla Europamedieval es el de la persecución cruel a quienes proponían un tipo distinto de vida espiritual. La incomprensión dela Iglesiade Roma le llevó a lanzar una cruzada contra de cristianos contra cristianos. Ante la imposibilidad de obtener los resultados esperados, crearon la peor herramienta de represión con la instauración de la inquisición. La efectividad de esta institución dio frutos durante demasiados siglos. La enseñanza que podemos extraer es que, ante la hegemonía establecida por un grupo de poder, sea este religioso, político, cultural o empresarial, cuando surge algo diferente que viene a romper el estatus quo surge la confrontación. Estas diferencias suelen traducirse en el deseo de imposición de la idea preponderante ante la recién nacida, y no por un sentido de calidad sino por la razón de fuerza. Los métodos han cambiado pero el espíritu que lo anima sigue siendo el mismo.

Por cuanto corresponde a la base ideológica y religiosa sobre la que se asentó el catarismo, nos encontramos que muchos de sus principios se adelantaban a su época en cientos de años. Es el caso de la igualdad establecida entre hombres y mujeres, aún en la impartición del sacramento, algo que la Iglesia actual todavía no ha asumido. En lo religioso, se observa una clara influencia oriental en sus creencias: reencarnación y dualismo expresado en un continuo enfrentamiento entre el Bien y el Mal. Otras de las diferencias con sus contemporáneos cristianos era su vegetarianismo, el rechazo a la cruz, castidad y rechazo de la institución del matrimonio. Por mucho menos en la actualidad todavía se producen enfrentamientos religiosos.

Es en este contexto donde adquiere una dimensión épica la actitud de los cátaros. Sufrieron persecución durante un siglo asistiendo a crueldades que, ochocientos años después, todavía le ponen a uno mal cuerpo cuando las lee. Lo que las cruzadas no consiguió la inquisición logró acabando con la vida del último de los cátaros