El arte de amar – Erich Fromm

9788449319990

 

 

 

 

Reseña realizada por Antonio Lozano:

La lista de libros de divulgación científica que se han convertido en clásicos cuenta con “El arte de amar” entre sus componentes. El reto al que se enfrenta el título es enorme, enseñar a amar al lector. El amor ha sido terreno fructífero para místicos, filósofos, poetas y ahora también para el mundo de la psicología y de la ciencia en general.

A partir del análisis de la sociedad contemporánea que realiza Fromm, encontramos motivos suficientes para la intranquilidad y la reflexión. Cuando se trata definir a esta agrupación de personas se refiere, no como a pueblo, sino como a rebaño. Anestesiados por los valores consumistas de nuestra sociedad, nos comportamos como autómatas que reproducen comportamientos que son propios de las máquinas. Otro de los aspectos que cuestiona es el del mito de la igualdad entre sexos. La noble búsqueda de la igualdad en derechos y oportunidades entre hombres y mujeres ha derivado en una indefinición donde se diluyen los roles que le son característicos a cada género. Fromm se mantiene muy crítico con los valores que imperan en la actualidad y llega a anunciar la destrucción de la civilización por la pérdida de la capacidad de amar. La cultura de un exacerbado individualismo nos convierte en personas egoístas con serias dificultades para amar. Por último, en este repaso que hace de los principios aceptados como válidos para el hombre contemporáneo, no evita cuestionar la preponderancia que ha adquirido el erotismo es los esquemas del amor.

Con un estilo diferente, Fromm nos habla a continuación del amor en el hombre como expresión de su madurez y desarrollo de sus potencialidades. En su desarrollo y expresión correcta la persona adquiere su identidad propia y no dependiente de la pareja: “El amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación”.

Es el amor la mayor expresión de generosidad, la capacidad de dar. Se entiende perfectamente esta expresión si la anteponemos a su contrario, el egoísmo. Toda expresión de generosidad surge del amor e interés que una persona puede sentir por las demás, sea su pareja, un familiar, un amigo o por el resto de la sociedad en general.

El amor está constituido como una facultad y no por el objeto en el que se vuelca”. Esta afirmación es una de las más importantes de cuantas recoge el libro. Creemos que la persona con la que hemos de pasar el resto de nuestros días ha de ser el príncipe o la princesa ideal que, en algún momento, se cruzará en nuestro camino. Y sin embargo Fromm nos dice que no es exactamente así. El amor, como facultad, es dúctil y se puede desarrollar según nuestra voluntad en la persona o idea que hayamos elegido. La clave, pues, no está tanto en el objeto sino en nuestra capacidad de amar. Quizás así se entienda mejor esta otra afirmación: “El amor es una actividad, un poder del alma”. Y como tal, no depende del contexto, siendo una cualidad inherente en cada persona.

Cuando se idealiza el amor se puede llegar a pensar que toda discusión ha de ser, necesariamente, una señal de imperfección. Pues parece ser que no es así, ya que la presencia de amor no supone la ausencia de conflicto. Lo que corresponde en cada caso es su correcta gestión. Un mundo sin conflicto es un mundo inerte, y el amor es energía, acción como expresión de vida. Se trataría de llegar, a través de la discusión, al verdadero conflicto, el verdadero nudo gordiano que hay que desatar.

Se propone una visión amplia del alcance de este poder del alma, en el que se incluye el amor a Dios. Cuáles son las causas y consecuencias de la actual desintegración de este tipo de amor en la sociedad es tratado hacia el final del libro. Después de leer su visión acerca de este proceso no resulta chocante la comparación que hace Fromm del mundo actual con la edad media.

Por último, nos habla de su concepto de fe racional y acaba afirmando que la práctica del arte de amar requiere la práctica de la fe. Un bello corolario para un gran libro.