Cuento de Navidad – Charles Dickens

cuento_de_navidadReseña realizada por Antonio Lozano:

Han pasado cerca de doscientos años desde la publicación de tan genial obra y sigue manteniendo plena actualidad. En el mundo siguen coexistiendo avaros Scrooge, gentiles Bob y alegres Fred. En un mismo espacio encontramos personas que viven en la pobreza y seres humanos ocupados en llevar consuelo. Habitamos un mundo contradictorio en el que, si no andamos listos, podemos perder hasta lo más importante: la capacidad de celebrar la Navidad, entendida ésta en su sentido más amplio, como símbolo de lo mejor que anida en cada uno.

Bienvenidos los Espíritus de las Navidades Pasadas, del Presente y del Futuro. Hacer balance de una vida y tener la oportunidad de asomarse al porvenir, es un privilegio que puede cambiar el rumbo de una existencia. En la obra “Cuento de Navidad” nada ocurre al azar. Todo está perfectamente “encadenado”. El presente es muestra fiel de las decisiones del pasado. En el futuro encontramos el mensaje de esperanza que nos legó Dickens. Será lo que seamos capaces de crear.

Tomar esta obra como un bello cuento con final feliz, es desmerecerla. La presencia de lo sobrenatural, encarnado en el espectro de Jacob Marley, quien arrastra las “cadenas” de las malas acciones que perpetró en vida, nos anuncia que habremos de rendir cuentas. Presenta a los Espíritus de las Navidades como una opción para ensanchar la conciencia y despertar los valores que dan sentido a una vida. El Espíritu de la Navidad del Futuro nos muestra la inutilidad de una vida cifrada en acular riquezas. Todo por lo que había vivido Scrooge se difumina en el mismo momento de su defunción. Una enseñanza que, atendiendo a los modos de vida de muchas personas, no ha sido bien entendida.

Muchos son los gurús del managment que proclaman la necesidad de establecer objetivos en la vida. Se trata de obtener grandes logros que den sentido y finalidad a la existencia. Si acaso, la pregunta que urge realizarse es, qué queremos conseguir en la vida. Antes de embarcarse en este proyecto, valdría la pena leer primero la obra de Dickens, “Cuento de Navidad”. Saber diferenciar lo importante de lo accesorio nos permitirá acertar en la elección más importante que hemos de tomar. Es de desear que, el proceso de transformación que está viviendo nuestra sociedad, se asemeje al producido por Scrooge. Pasar de un mundo regido por finalidades materiales a un modelo de sociedad en el que tenga cabida un sentido trascendente  y de cooperación solidaria, puede ser la solución a los retos actuales. Nos jugamos tanto que vale la pena intentarlo.