Cosano Alarcón, Juan Pedro – Entrevista

Abogado, titular de Bufete Cosano y Asociados, autor de “Llamé al cielo y no me oyó”, “El abogado de los pobres”, “Hispania”, “Las muertes pequeñas” y “La fuente de oro”.

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Entrevista concedida a ELD y realizada por Jon Reyes:

¿Qué se van a encontrar los lectores en esta novela?

Una historia de amor peculiar, de un amor que existía mucho en el Jerez de aquellos años, en los que se pactaban matrimonios de conveniencia entre grandes familias.

A extra muros de esas grandes familias se buscaba algo más. Ese amor se va a encontrar, un amor doloroso, imposible, oscuro, pero en el que, al final, el curso de los acontecimientos históricos va a influir mucho.

Pero es mucho más que una historia de amor, ¿no?

Efectivamente, se van a encontrar una intriga empresarial, familiar y las intrigas políticas del primer tercio del siglo XX.

Utilizaste una bodega jerezana para hablar de esas décadas, o la década de los años 30 para hablar de una bodega?

Ni una ni otra, (risas). Es una novela que me pide la editorial. Después de terminar mi anterior novela, Espasa me pide una novela ambientada en el Jerez de esa época. Me hablan de personajes, de vidas apasionantes, de las bodegas… y yo escribí la novela. Eso sí, con personajes de ficción.

Hablábamos de que la novela está ambientada en los años treinta.

Efectivamente, justo antes de los años treinta, la República, la propia Guerra y después, avanzando en años con cada tramo del libro.

¿Fue complicado hacer el diseño de la trama?

La verdad es que no, soy muy anárquico escribiendo. No tengo un gran plan en el que seguir, no sé lo que va a ocurrir. De hecho Lele Gavilán, la protagonista, estaba destinada a ser sindicalista, y acaba pasando todo lo contrario. Ubiqué la novela ahí, pero la historia fue fluyendo por sí sola.

Parece que da pereza hablar o leer sobre épocas anteriores a la Guerra Civil y esta es una novela muy buena para comprender qué sucedió y cómo sucedió.

La gente habla de mucho sin saber bien de qué habla. Sobre la República, sus grandezas y sus miserias, poca gente sabe; y grandezas y miserias las hubo. Puede ser por tanto una época conocida, pero desconocida en detalles. No he pretendido retratarla, de hecho la época no es más que el escenario. La mayoría cogió un camino sin poder elegir más allá del territorio en el que vivían. Es por ello que a los protagonistas hay que situarlos en aquel entonces, no hablar ahora de si unos fueron de uno o de otro bando.

Aunque no hable de historia pura, se habrá tenido que documentar mucho, ¿verdad?

Así es, me he encontrado con el nombre de Jerez en muchos manuales, en como los bodegueros financiaban a partidos, en las luchas obreras… pero he tirado mucho de los periódicos de aquella época, donde se plasma el día a día de los sucesos sin modificaciones históricas.

Protagonistas que se ven involucrados en la política sin quererlo.

Somos tan pequeños que cualquier ola nos arrastra. La política era un asunto del que pocos entendían; es el ejemplo de Lele, que quiere volver siempre a aquella vida mansa y tranquila, pero se ve envuelta desde el primer momento por los asuntos económicos y la deriva política.

Otro de los asuntos que llama la atención son los obreros, cómo la producción del vino se va modernizando a la vez que se crean los sindicatos y los movimientos sociales, ¿qué nos cuenta de ello?

Fueron tiempos duros en los que se consiguió reducir las horas de trabajo, el aumento del sueldo… derechos básicos. Existía la jornada de 48 horas y la querían reducir a las 40, el salario lo querían de al menos 9 pesetas al día; se buscaban cosas que hoy en día nos parecen tan normales.

Y ¿Qué nos cuenta de Beltrán, el gran bodeguero y protagonista, al igual que Lele, de la novela?

Beltrán es un personaje que va evolucionando, primero nos lo encontramos en la Dictadura de Primo de Rivera, muy joven, pero se tiene que poner al frente de la bodega; vemos cómo mantiene los dos frentes, el del matrimonio de conveniencia y el de Lele por otro lado, aún haciendo daño a mucha gente, pero estaba contento con su trabajo.

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