Babas de caracol – María García-Lliberós

Reseña realizada por Teresa Argilés:

babas de caracol

María García-Lliberós, (Valencia, 1950) es licenciada en Económicas por la Universidad de Valencia y en Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid.

Es también autora de las novelas La encuestadora (1992, Premio Gabriel Sijé), El juego de los espejos (1996), Equívocos (1999, Premio de la Crítica Valenciana), Cómo ángeles en un burdel (2002, Premio Ateneo de Sevilla) y Lucía o la fragilidad de las fuertes (Plataforma Editorial, 2011), así como de los relatos El miedo (2003), El último desfile de las hormigas (2004) y Josefina, niña mala (2012).

Inspirada en Equívocos, en 2004 se rodó para televisión Mentiras, película dirigida por Miguel Perelló y protagonizada por Imanol Arias, Esther Arroyo y Juli Mira.

Es también autora del Blog  “Crónica de Lecturas”:cronicadelecturas.blogpost.com.es

En 2015 publicó Diario de una sombra, (Editorial Sargantana). Una novela realista que dibuja la sociedad de finales del S. XX e inicios del XXI.

En este libro, como dice la autora, el caracol despierta y despereza su cuerpo, lo estira, asoma sus antenas al exterior, le pica la curiosidad, las balancea y se dispone a otear el mundo con entusiasmo.

Pedro Ribera, afamado escritor, se retira un tiempo para comenzar su siguiente novela, podríamos decir que es el caracol de esta historia. Hasta el momento de su separación se comportó como una persona huraña que siempre iba al rebufo de su esposa. Cuando descubre la infidelidad de ésta se convierte en un ser más introvertido.

Por designios del destino, una acaudalada anciana, también de difícil carácter, a través de un notario le hará un encargo que supondrá para el escritor descubrir el mundo de las relaciones, del compartir con otra persona inquietudes y todo tipo de sensaciones, amén de tener que entablar conversaciones con gente desconocida para lograr su fin.

La obra abarca en sus historias todo el  siglo XX. Berta, la anciana que le hace el encargo a Pedro Ribera en sus últimas voluntades, ha vivido una vida intensa, difícil, con muchas presiones familiares y un sufrimiento impuesto por su entorno, tanto paterno como marital.

La intensidad del odio que se profesan su esposo y ella genera un desamor y una crueldad materna que la atrapa hasta su muerte. Su deseo era morir pronto, pero el destino querrá que su fin llegue cuando casi es centenaria.

El encargo que le hace a Pedro Ribera en su testamento, por ser su autor preferido, hará que su único hijo vivo, con el que no tiene relación alguna, conozca también la verdad de su madre y no solo sea conocedor de lo que su padre mantuvo durante toda su vida, haciéndoles creer lo que no era.

Una difícil encrucijada propuesta en el testamento que guarda la intención de que esta historia se conozca, ¿o no?, ¿lo conseguirá?

De este periplo saldrá Pedro Ribera reforzado, verá la vida de otra manera, dejará de leer sus escritos solo para su perro Áticus; entrará en su vida Eva, una mujer más joven que él pero con mucha experiencia y un bagaje que le llevará a transformarse.

Muchas babas de caracol se esparcen por esta historia.