Antigua Luz – John Banville

Reseña realizada por Begoña Curiel:

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Título: Antigua Luz.

Autor: John Banville

Editorial: Alfaguara

Editada en 2012

N de páginas: 304

ISBN: 9788420402796

Temática: Narrativa extranjera

Un libro sorprendente donde la belleza narrativa supera a la trama con creces, porque cada palabra y cada frase parecen en la mayor parte de la novela, entretejidas con la precisión de quien maneja aguja e hilo en una labor constante de buena costura.

Alexander Clave, actor de teatro, sesenta y cinco años, revive su amor de quinceañero con una mujer madura. El argumento se apoya en otros pilares importantes: la trágica ausencia de su hija y una oferta de trabajo para una película, con la que conocerá a una inquietante joven actriz, que le conducirá por otra extraña historia que no acaba de convencerme.

Pero es sin duda, la aventura con la señora Gray, la que más placer y gozo aporta al lector: su contundencia y efectividad para ensalzar y describir capítulos de erotismo son dignos de elogio. Hay un dato que aporta aún más vértigo a esta relación secreta: ella es la madre de su mejor amigo. Para Alexander lo peor, es no poder contarlo. A nadie. Por eso, se confiesa con gusto de los placeres carnales que le proporciona su señora Gray, mitificando la figura de una mujer, que en sus recuerdos, aparece como la estrella femenina que brillará el resto de sus días y que condicionará la relación en el futuro, con las mujeres de su vida.

Alexander recuerda, “aparca” y vuelve una y otra vez a ese pasado, como lo hace con la tragedia de Cass, su hija, que marcará la relación con su mujer, Lydia. Una relación tan extraña como intensa al estar unida a una pérdida irreparable, que aporta cierto aire tétrico y fantasmal a algunos pasajes de la obra. Aunque es curioso: al libro, tampoco le falta mucha ironía. El escritor combina aspectos aparentemente contradictorios, para hacerlos complementarios.

En esos continuos viajes al pasado, John Banville juega con el olvido, el despiste o los detalles inconcretos, porque ya no sabe si confunde o inventa, ofreciendo al Tiempo y a la Memoria, otro papel fundamental en Antigua Luz. De hecho, los escribe con mayúsculas, como si fueran auténticos protagonistas.

Y con esos viajes temporales crea una atmósfera inquietante donde lugares y cosas se deforman y parecen moverse dentro del baile de recuerdos que le proporciona su mente. Me encanta ese particular desconcierto creado poco a poco por Banville con gran maestría. Ha conseguido engancharme a ese efecto con un trabajo lento, pero constante, que muestra el enorme valor y poderío en la forma de escribir de este autor. Al menos en esta Antigua Luz, donde –insisto– la prosa es espectacular, envolvente. Todo un deleite narrativo. Muy recomendable. Para disfrutar de literatura con ritmo lento.