Amoraga, Carmen

“Literatura escrita por mujeres” por Mariángeles Salas.

Whitney Houston suena en la radio mientras William prepara café. La cocina está desordenada y todavía conserva los restos de la cena de ayer. No les gusta Whitney, pero es lo que hay, y canta ajena a la indiferencia.

William no sabe que pronto esa canción será importante. Para ellos.La caja de la pizza está sobre la encimera, aún con las dos porciones que Giuliana dijo que metería en el frigorífico.

William respondió:

—Eso, metelas esta noche y así las tirás mañana.

Ella le miró, molesta por el comentario, pero al verle la cara se dio cuenta de que sonreía y le contestó:

—Boludo.

Había sido una buena tarde. Fueron juntos a la tutoría de la clase de Marie, que últimamente andaba poco fina con las matemáticas y en casa estaba a menudo como melancólica. La profesora los tranquilizó. Tiene nueve años, les dijo, es normal que se descentre de vez en cuando. Todavía es una niña. Hablaron de eso mientras paseaban camino de vuelta. Del tiempo, tan veloz, tan efímero.

Él se puso un poco triste.

Ella quiso decirle:

—Tu hija se te parece en la melancolía.

Pero le dijo:

—Nosotros ya hemos dejado huella, Will. Las niñas nos llevan.

Permaneceremos pase lo que pase.

Él sonrió.

Quiso decirle:

—A veces esta rapidez me da vértigo.

Pero le dijo:

—Pidamos pizza para cenar.

Ana aplaudió entusiasmada. Dijo que se la comería toda entera de un bocado. Pero al primer mordisco, tal vez al segundo, se despistó con los dibujos de Disney Channel y se olvidó de comer. Tampoco Marie tomó más de una porción. Giuliana no quiso repetir y él, por lo suyo, se había acostumbrado a las cenas sobrias.

(La vida era eso)

Carmen Amoraga Toledo nació en Picanya, Valencia, el 7 de septiembre de 1969. Es licenciada en Ciencias de la Información, y ha desarrollado diferentes labores como periodista para radio y televisión. También ha sido columnista en el diario Levante y colaboradora en tertulias en Punto Radio, Radio 9 y Canal 9. Actualmente es asesora en relaciones con los medios de comunicación en el rectorado de la Universitat de València y publica artículos en Cartelera Turia.

En 1997 obtuvo el II Premio Ateneo Joven con su primera novela, Para que nada se pierda. Posteriormente ha publicado, entre otras: Todas las caricias (2000), La larga noche (2003) con la que obtuvo el premio de la Crítica Valenciana. En 2007 resultó finalista del LXIII Premio Nadal con la novela Algo tan parecido al amor. Y tras el nacimiento de su primera hija, escribió el ensayo Todo lo que no te contarán sobre la maternidad, un libro, a modo de guía, que además incluye su experiencia personal y entrevistas a diversas personalidades sobre sus experiencias personales. Palabras más, palabras menos, es una recopilación de sus artículos en prensa. En 2010 quedó finalista del LIX Premio Planeta de Novela con El tiempo mientras tanto, una novela coral sobre la  complicada relación de una madre y su hija en coma. En 2014 fue ganadora del LXX Premio Nadal con la novela La vida era eso. Su último libro es Basta con vivir.

Amoraga reconoce que el “realismo mágico” de sus primeras novelas fue evolucionando hacia un estilo “más directo y ágil”, hacia una forma de escribir “más realista y positiva”, en la que se reconoce la impronta de sus colaboraciones periodísticas.

Carmen Amoraga ocupa el cargo de Directora General de Cultura y Patrimonio de la Generalitat Valenciana. También imparte conferencias sobre diversos temas y cursos de creación literaria en la Universitat de València y diversas organizaciones públicas y privadas, y es colaboradora de varias revistas.

Tiene dos hijas, un perro, un gato, una tortuga y un conejo y compagina su vida familiar, laboral y profesional con una concejalía en su pueblo y con la Vicesecretaría de Cultura e Igualdad en el PSPV-PSOE de la provincia de Valencia.

Facebooktwittergoogle_pluspinterestmailFacebooktwittergoogle_pluspinterestmail