93. La muerte un amanecer – 12 de diciembre de 2014

ELD encuentro la muerte un amanecer

El pasado viernes 12 de diciembre tuvo lugar el encuentro literario, organizado por el Club de Lectura de ELD, en torno al libro de Elisabeth Kübler-Ross: “La muerte un amanecer”. Como esperábamos, el debate se construyó con las ideas de los contertulios y con las vivencias personales compartidas por algunos asistentes. Una actividad para aprender con las aportaciones de los demás y en la que nos emocionamos con sus experiencias.

Abordamos los principales temas presentes en esta obra, compuesta por tres conferencias dictadas por Elisabeth en la década de los setenta. Un asunto de especial relevancia se refiere a la dificultad por conciliar el aspecto trascendente del ser humano (defendido por personas formadas en el saber científico al que integran su vertiente espiritual) con los dogmas de la ciencia. Los especialistas del área de la salud (médicos, enfermeros, psicólogos…) tan solo cuentan con su capacidad de observación y el registro de las vivencias que les son narradas por las personas que han estado próximas a la muerte. A partir de las coincidencias en sus relatos llegan a esbozar teorías razonables para quienes son capaces de despojarse de prejuicios. De tal forma, la descripción de los estados postmortem implica subjetividad debido a la incapacidad de cuantificación y medición de sucesos, lo que deviene en la no aceptación e incluso el rechazo del mundo científico. “Todo lo que está más allá de la comprensión científica son verdades y realidades abiertas a cada uno de nosotros” se nos dice en el prólogo al libro.

Otro de los temas presentes en el coloquio nos acercó al desarrollo del amor incondicional, el cual justifica la vida de una persona según E.K.R. De su libro extrajimos dos frases ilustrativas: “Hay algo que cada uno debe aprender antes de poder volver al lugar de donde vino, y es el amor incondicional. Cuando lo aprendáis y lo practiquéis, habréis aprobado el más importante de los exámenes”. “Vivir bien quiere decir aprender a amar”.

No hubo acuerdo entre los contertulios cuando se planteó si las ideas de Elisabeth comportan un mensaje de esperanza. Al final, escuchando ambas posturas, descubrimos que las diferencias se establecieron sobre matices que no invalidaban los argumentos expuestos. En la obra de la doctora Kübler-Ross encontramos las siguientes afirmaciones: “La muerte es solo un paso hacia la forma de vida en otra frecuencia” y “El instante de la muerte es una experiencia única, bella, liberadora, que se vive sin temor y sin angustia”.

El último de los temas propuestos, con el que se abrió el debate al público asistente, suscitó un intenso controversia que se cerró sin acuerdo. Para algunos, la indiferencia que en la actualidad genera la idea de la muerte es un signo de integración. Para otros, se trataría de un acto social  de negación, fruto del temor a lo desconocido y de los postulados materialistas que influyen en nuestra sociedad. Elisabeth escribió: “La integración de la idea de la muerte en el pensamiento de los hombres les permite erigir sus vidas de acuerdo a propuestas más conscientes, más meditadas, alertándolos sobre el uso que hacen de ellas, no derrochando demasiado tiempo en cosas sin importancia”.

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