Una dama extraviada – Willa Cather

Reseña realizada por Pilar Hernández:

Una dama extraviada

Sutil, este es el mejor adjetivo con el que creo que se puedo describir ‘Una dama extraviada’, de Willa Cather. 

‘Una dama extraviada’ cuenta la historia del joven Niel y de Marianne Forrester, esposa de un pionero del ferrocarril del Oeste americano. Ella ocupa una posición social privilegiada en Sweet Water, pueblo en el que sitúa la novela, y el es el adolescente sobrino del juez de la localidad a través de cuyos ojos conocemos, de menos a más, a la ‘perfecta anfitriona’.

A lo largo de la novela acompañamos a Niel en su paso de la adolescencia a la juventud y a la madurez. Un tiempo en el que su inicial atracción por Marianne Forrester pasa a convertirse en enamoramiento y finalmente en decepción. 

“Recordaba muy bien la primera vez que vió a la señora Forrester en su niñez… El carruaje se había parado y la dama, para apearse se había levantado un poco el vestido, apareció entonces un remolino nuboso de enaguas blancas del que salía un zapatito negro y brillante… Aquella tarde, años después, Niel se sintió orgulloso de haber reconocido en ella, desde el primer momento, a alguien que pertenecía a un mundo distinto a todo lo que había conocido hasta entonces.”

Esta novela de Willa Cather se podría considerar una historia de iniciación, en la que como la vida misma, se entrelaza lo mejor y peor del ser humano. Niel nos descubre a una Marianne Forrester con una existencia repleta luces y sombras. Una mujer que no vive la vida que quiere. Alegre, atenta, bella, elegante… de cara a la galería y cuya imagen decae cuando las circunstancias de su vida van a peor.  

‘Una dama extraviada’ (Lost Lady) fue llevada al cine en 1934. La decepción de la autora al ver la película fue tal que prohibió que ni una más de sus obras volviera a ser llevada a la gran pantalla. 

‘Una dama extraviada’ (1923) es la sexta novela publicada por Willa Cather, cuyo nombre real era Wilella Sibert Cather y quien también escribió poesía, relatos, ensayo y durante un tiempo se dedicó al periodismo y la docencia. Nacida en el estado de Virginia en 1873 ganó en 1923 el Premio Pulitzer con ‘Uno de los nuestros’ y su obra más reconocida en ‘Mi Antonia’.